A medida que muchos de nosotros estamos aumentando nuestras frecuencias y trayendo más Luz, nuestros cuerpos necesitan una forma más sustancial de nutrición. El Manna es un poderoso suplemento energético que proporciona soporte adicional para nuestras células, soporte que no sólo viene a través de comida. Es creado por nosotros mismos, en nuestro interior, en nuestras células, y es individual y singular para cada persona.

Nosotros nacemos con la habilidad de generar el Manna para nosotros mismos, pero ese sistema se cierra muy rápidamente, a medida que comenzamos a ingerir alimentos. Cuando llegamos a los dos o tres años de edad, este sistema se queda dormido. Nos vemos emocionalmente controlados por la comida y nuestros condicionamientos de dinámica familiar y social complican nuestra relación con ella.

Durante el Seminario de Manna las áreas del cerebro responsables de la producción de manna se reactivan y el estómago es energéticamente reconectado al corazón. La activación cerebral y el realineamiento natural del corazón y del estómago neutralizan la influencia del ego.

A medida que el Manna es absorbido por el cuerpo, una limpieza emocional profunda ocurre y las células liberan viejas memorias, y nuestro niño interno es recibido, nutrido, y sanado.

Ingerir Manna aumenta nuestra calidad vibracional, generalmente resultando en excelentes niveles de salud y energía. Tiene una frecuencia muy alta y nutre el cuerpo a muchos niveles. Puede ayudar en el tratamiento de enfermedades, incluyendo trastornos alimentarios como: problemas de peso, obesidad, anorexia y bulimia.

Elegir generar esa Luz potente y permitir que ella nutra nuestro cuerpo es un profundo acto de amor a nosotros mismos. Una sanación profunda ocurre, particularmente con nuestro niño interno, que, a su vez, sana nuestra capacidad de recibir amor y abundancia. El Seminario de Manna nos ayuda a abrirnos al principio creativo en nuestras células, activando nuestro poder personal y aumentando nuestra capacidad de manifestarlo en todas las áreas de nuestra vida.

Aunque pudiéramos vivir sólo de Manna, sin ingerir comida, ésta sería una elección individual, no es el énfasis de ese curso. Sin embargo, algunos eligieron experimentar vivir sólo de Manna durante algunos días o semanas, aunque en el momento presente, la mayoría de las personas continúan comiendo alimentos mientras ingiere a Manna.

El Seminario de Manna, tiene una duración de tres días,  y da especial soporte para los procesos de auto-sanación.